Me encataría saber porque siempre tengo que perder las cosas para darme cuenta de lo mucho que significan para mí. Saber porque quise convencerme de que no sentía lo que siento. Lo que me daba tanto miedo decir que sentía porque, para mí, sentir eso era una mala señal.
Me enamoré. Y no lo quise aceptar. Por qué putas me enamoré de vos? Amo tus imperfecciones, tus rarezas. Tu risa. Amo la manera en que mi cabeza parecía diseñada especialmente para tu pecho. Tu conducta antisocial, tu timidez! Amo simplemente respirar el aire que respirás vos.
En algún punto del camino, tu sonrisa se convirtió en algo más que atractiva. Importante. Valiosa. Tu felicidad, una prioridad para mí. Tus besos se hicieron adictivos y tu aroma intoxicante. Y te fuiste.
No soy infeliz sin vos. De hecho soy bastante feliz, porque me sobran razones para serlo. Vos me llenabas. Me hacías sentir que nada iba a salir mal nunca. Me hacías sentir seguro (aunque a veces yo parecía un tanto posesivo). Te mentiría si te digo que un beso tuyo no me haría volar.
De vos quería tantas cosas. Detalles. Mínimas cosillas. Quería poder llamarte 'mi novio'. Llamarme 'tu novio'. Quería contar los días hasta nuestro primer mes, los meses hasta nuestro primer año. Cuando el momento fuera apropiado y la oportunidad se presentara, quería despertar a tu lado. Compartir mis sueños y mis logros con vos. Estar juntos.
Mas se que esos deseos inconclusos deberán permanecer en estos párrafos de madrugada. Debo ser tu amigo, debo verte conocer a alguien que no tendrá mis fallas, no será tan dañado. Debo verte enamorarte de alguien, como yo lo hice de vos. Debo hacer todo esto sin que sepas lo que yo siento. Porque si lo supieras, destruiría cualquier vestigio de amistad. Y prefiero mentirte de cerca, que amarte de lejos.
lunes 14 de febrero de 2011
viernes 17 de diciembre de 2010
El frío...
Sentí el calor. Por un breve par de horas, sentí el calor. El tacto de sus manos, su respiración, sus ganas que igualaban las mías. Su interés. Su calor. Sentí su calor. Después, sentí su frío. Lo había sentido antes, pero ahora que había un punto de comparación me pareció sumamente desconcertante. No tan frío, sino más bien como un calor diferente. Uno desinteresado, libre. Uno que no era el que esperaba. Sentí su cuerpo sin armadura y cuando la armadura volvió, con su frío metal, me sentí confundido. Mi armadura, quedó en una acera, y no me molesté en recogerla. Cual sería el punto, si con el puedo ser auténtico? Sin embargo no se me quita la sensación de que la suya sigue ahí, y aunque por ratos tengo vistazos breves de lo que esconde, nunca se la quita por completo. El frío no es frío. El frío es simplemente un calor diferente. Un calor opuesto. El calor opuesto me confunde.
martes 30 de noviembre de 2010
Una persona...
Yo antes decía que era único... Excéntrico... Y saliste... Cómo? Ni idea... De dónde? De mis más alocadas imaginaciones, y aún así sos real... La primera persona que me maravilla con cada frase... Que me deja limpio con todo lo que dice... Vos... Alguien que me lee con solo verme, y lo hace correctamente... Y me atemoriza, porque yo me enorgullezco a leer gente, y no ser leíble... Y llegás y me leés como un brochure informativo de algún nuevo comercio... 'Sus ojos dicen quiero sonreír aunque todo el amibente este oscuro y su postura corporal dice que le gusta la atención'... Esa frase me botó... No he logrado recuperarme... Cómo es que alguien así existe, y no soy yo?? Cómo es que todo lo que me dice siento que me lo robó, que yo estaba a punto de decirlo?? Cómo es que su elección de palabras me hace sentir que podría pasar por mí... Me hace sentir que yo soy el no-original, que si le digo que se parece a mi voy a parecer wannabe... O soy yo el que se parece a él?? Existe alguien capaz de dejarme callado, y fascinarme, y maravillarme, y todo al mismo tiempo... El... Yo?
Yo solía tener inspiración...
Solía poder sacar escritos maravillosos de mi mente, con solo sentarme a escribir. Solía poder transmitir, descubrir, sentimientos en una simple línea. Solía decir que la escritura es mi medio de expresión. 'Me expreso mejor escribiendo', dije más de una vez en un afán de parecer interesante. Y me funcionaba. Quizás por eso se me fue escapando el talento. Lo regalé mucho, y no me quedó nada. Existe tal cosa como un 'talento sobre-regalado'?? TALENTO DONDE ESTÁS?
Supongo que la irreverencia sigue aquí, después de todo soy tan irreverente como soy humano. Pero la inspiración... Esas frases completas que escribía sin siquiera considerarlas y que resultaban ser tan hermosas y profundas... Qué se hicieron?? Si siguen ahí dentro, me espera un largo camino para encontrarlas de nuevo...
Supongo que la irreverencia sigue aquí, después de todo soy tan irreverente como soy humano. Pero la inspiración... Esas frases completas que escribía sin siquiera considerarlas y que resultaban ser tan hermosas y profundas... Qué se hicieron?? Si siguen ahí dentro, me espera un largo camino para encontrarlas de nuevo...
sábado 6 de noviembre de 2010
The mind works in mysterious ways...
Es cierto. La mente funciona de maneras misteriosas. Sino, porque habría entrado a ver eso justo hoy? La mente funciona misteriosamente. Porque tenia yo que verlo justo cuando estaba eso puesto? Pues porque la mente trabaja de maneras misteriosas que no se supone que entendamos. Si sueño existo, me dijo alguien. Pero que hago con existir si mis sueños siguen siendo sueños y no hacen el cruce al plano real? Porque algunas personas debemos existir viendo como nuestros sueños se cumplen para otras personas? No es que quiera sonar dramático ni depresivo ni nada... Es solo que siento que es una interrogante válida. Porque habemos gentes que tenemos que ver como nuestros sueños anhelados se convierten en los de alguien más? Porque hay gentes que cumplen nuestros sueños como si fueran propios? La vida no es justa, eso lo se desde que tengo memoria. Pero hay ciertas cosas que no deberían ser tocadas por los demás. Ciertas cosas que simplemente deberían permanecer ocultas, en la mente, protegidas para que nadie las altere. Los sueños. Protegidos para que nadie los destroce...
jueves 4 de noviembre de 2010
Siempre quiero lo que no puedo tener...
... y cuando lo consigo nunca me llena. Bienvenidos de nuevo a mi vida. Creo que ahora si voy a postear de forma constante. Empecemos...
Te pienso... Te veo... Pero no te veo... El hombre perfecto... Y no se ni tu nombre... Sé que estás ahí, o acá, o allá, o allí, siento tu existencia, pero no te veo... Llevo tiempo buscándote... Me sientes? Me buscas? Me anhelas? Yo si... Existirás solo en mi cabeza? Serás real?
Donde te iré a encontrar, amor de mi vida? Donde estará esa sonrisa fuera de este mundo, ese rostro que me haría volar? Donde voy a encontrar tus ojos que me atraviesen, o tu personalidad que sea capaz de soportar la mía? Existes? Existe un mae como el que yo quiero? Existe alguien que me sepa querer... que me sepa amar? Que me enseñe a amar, porque no se hacerlo... Existe???
El Universo me mantiene a raya, siempre como expectador de la felicidad ajena, siempre observando como otros consiguen lo que buscan... Envidiando? No... El amor llega cuando tiene que llegar... Pero cuesta mucho quitarme la sensación... De que espero un imposible...
Te pienso... Te veo... Pero no te veo... El hombre perfecto... Y no se ni tu nombre... Sé que estás ahí, o acá, o allá, o allí, siento tu existencia, pero no te veo... Llevo tiempo buscándote... Me sientes? Me buscas? Me anhelas? Yo si... Existirás solo en mi cabeza? Serás real?
Donde te iré a encontrar, amor de mi vida? Donde estará esa sonrisa fuera de este mundo, ese rostro que me haría volar? Donde voy a encontrar tus ojos que me atraviesen, o tu personalidad que sea capaz de soportar la mía? Existes? Existe un mae como el que yo quiero? Existe alguien que me sepa querer... que me sepa amar? Que me enseñe a amar, porque no se hacerlo... Existe???
El Universo me mantiene a raya, siempre como expectador de la felicidad ajena, siempre observando como otros consiguen lo que buscan... Envidiando? No... El amor llega cuando tiene que llegar... Pero cuesta mucho quitarme la sensación... De que espero un imposible...
miércoles 13 de octubre de 2010
II Temporada de UNA Danza Joven
El lugar, Teatro de la Danza en el CENAC. El día, domingo 11 de octubre. La hora, 5:00 pm. Las luces del teatro se apagan, y con ellas el bullicio de la gente que viene a ver el espectaculo. Con el silencio se hace presente también un sentimiento colectivo de ansiedad, de expectación. Ese sentimiento se ve apaciguado cuando, sin previo aviso, las luces del escenario cobran vida.
Azul
Formados en una fila, una simple fila, los estudiantes de II nivel de la Escuela comienzan a transmitir emociones. La coreografía empieza en una nota un poco inesperada, sin embargo refrescante. Los jóvenes se mueven al ritmo de una canción que mi oído no muy entrenado en ritmos musicales coloca como un híbrido entre cumbia y swing criollo. "Cumbia criolla". Esta porción de la obra le saca risas a muchos, y una que otra mirada de consternación a los expectadores más conservadores que probablemente esperaban ver caras de sufrimiento y movimientos lentos y depresivos. Conforme van moviendo sus cuerpos se van realizando algunas cargadas y otras piruetas dignas de un espectáculo circense. Y luego, de un pronto a otro, el público presente se da cuenta de que los intérpretes se han formado en una posición muy similar a la inicial, una fila al borde del escenario. Uno a uno, como si todos fueran parte del mismo organismo, se van acostando en el piso. Entonces empieza la parte que podría llamarse más 'contemporánea'. Más cargadas, más movimientos que le quitan el aliento a más de uno (de hecho se puede escuchar los suspiros de sorpresa a mi alrededor cuando, por ejemplo, dos hombres impulsan a una de las mujeres hacia el aire por los pies y la suspenden por la cadera). Pronto, después de lo que sólo se percibe como un par de minutos pero es en realidad mucho más, quizás porque el público se encuentra tan inmerso en lo que ve, los intérpretes se acuestan en manera reversa a como se habían levantado tiempo atrás, quedan quietos y las luces se apagan. La primera coreografía de la noche ha terminado.El Diccionario Inexistente
Luces. Dos grupos de estudiantes de I nivel se encuentran a ambos lados del escenario, en la parte más al fondo. Uno de ellos se mueve hacia el centro, bajo la luz senital. "Mi nombre es Jesús", se presenta. Lo hace tres veces, en distintas direcciones, como queriendo asegurarse que todos lo escuchen. Y la primera sorpresa de la coreografía comienza. Jesús, un joven fornido, 'cuadrado' como se diría en la calle, se comienza a mover de una manera que hasta la más pura de las bailarinas de Medio Oriente envidiaría. Su expresión, siempre neutra, hace pensar que se mueve por reflejo, que no piensa lo que hace. Se va del centro hacia el grupo contrario al cual salió. Ahora los intérpretes se mueven a través del espacio, de una forma que para quien escribe parecía imitar algún animal de esos que se mueven muy rápido. Ahora, sin que sea notorio, se han organizado en una esquina posterior del escenario, y empiezan a salir por parejas, realizando vueltas por la diagonal. 'Déle! déle!' los anima uno de ellos, 'déle! déle!'. "Yo soy Ramón, y voy en mi camión, vengo de Guanacaste y voy para Limón", exclama uno mientras se mueve por el escenario. El movimiento comunal se reanuda, pero esta vez los hombres tienen un chaleco de brillantes. "¿Y si montamos Cats?', pregunta uno, y su respuesta es inmediata. "¡Belly!". "¡Hip-hop!". "¡Que me pongan salsa!". La discusión se mantiene mientras cada uno de los proponientes interpreta una pequeña porción de su ritmo de preferencia, con el respaldo de algunos de sus compañeros. Poco a poco, el ánimo se va haciendo neutro, pero el exponente de la salsa no se quiere dar por vencido y sigue pidiendo con vigor, "¡que me pongan salsa!". De pronto cae en cuenta de que sus compañeros han cambiado de ánimo, y el hace lo mismo. El movimiento comunal, una vez más, se reanuda. Ahora una de las chicas se queja. "Yo no soy mimada! Soy chineada! Ay yo no sé!". Y otras dos saludan efusivamente. "Hola, ¿qué tal, como están?", todo mientras el movimiento comunal continúa a su alrededor. "Me llamo Fulano, tengo Tantos y nací en Tal" se presenta una de las mujeres, y con esto, cada uno de los intérpretes repite la frase, con su información propia. 'Ramón' se presenta, pero luego nos dice su verdadero nombre y lugar de procedencia. De la nada, alguien saca lo que quien escribe vio como un pájaro y lo mueve por todo el escenario, como simulando vuelo. El pájaro cambia de manos. La escena se congela y el pájaro come algo. Luces fuera. Van dos.
Barriados
Luces. La escena es urbana. La ropa es callejera. Pronto se hace clara la trama. Dos bandos. Y no se llevan bien. Quien escribe, al igual que el resto del público, pronto se encuentra aburrido por lo repetitivo del patrón: dos intérpretes de bandos contrarios se enfrentan con movimientos de danza en el centro del escenario, mientras los demás los observan. Parece que hubiera sido el propósito del coreógrafo asegurar que cada quien tuviese su momento para brillar. Todo se ve cuidadosamente planeado, vale la pena notar. La presencia de un ¿tamborero? hace que la escena sea mucho más absurda, pero absurdismo del bueno. Insinuaciones, interrupciones, celos posiblemente. Una chica golpea a un chico. Otra llega y se lo lleva. Le enseña un par de movimientos sensuales. Y es aquí cuando el propósito de esta obra se hace evidente: usar el morbo y las insinuaciones sexuales para general una crítica, una burla a la cultura que se vale de tales comportamientos para su vida diaria. Música 'reggaetonera' se oye, y cuatro, luego cinco, parejas hacen de las suyas en escena. Las posiciones son tan escandalosas que parecen imposibles de lograr, pero estos intérpretes las logran sin esfuerzo. El repelle, las arrimadas, las inversiones de rol, todo está aquí, y todo es extrañamente ¿fascinante?. El enfrentamiento se reanuda, el joven golpeado por la chica se enfrenta con otro del bando contrario (sí, aún están los bandos) y, de una manera un tanto panfletaria, al menos para un servidor, saca un 'puñal' de su bolsa y le corta la garganta. La reacció: consternación. Pánico. No me importa. Todos corren. Un chico toma las tennis del 'muerto', otra toma algo que quien escribe no distingue. El tamborero termina la obra con un simple golpe a su instrumento. Luces fuera.
Oniria
Oscuridad. Humo. Dos luces se encienden de repente, atacando las pupilas completamente dilatadas del público. Dos rostros se distinguen levemente. Un hombre y una mujer. Desnudos (o simulando estarlo). Parecen estar tratando de lograr algo. Sus linternas, las de todos, simulan, para un servidor, ¿agua?. El resto de intérpretes enciende sus linternas. Las ropas dan un aire romano. Cinturones. Cortes altos. El movimiento es tanto, y tan omnipresente, que mantener los ojos en una sola variación, una sola persona es imposible. Sin darme cuenta, el hombre y la mujer ahora lucen atuendos iguales a los del resto. El hombre parece ser una fuerza de resistencia, evitando que una de las mujeres escape hacia el público. Está desesperada. Pronto se evidencia la presencia de dos dúos. Movimientos idénticos, mas infinitamente diferentes. La mujer del inicio parece ser parte fundamental del ensamble, sin aires de protagonismo. Amor es algo que evocan los dúos. Conflicto. Lucha. Deseo. ¿Deseo?. El hombre y la mujer se camuflan entre el grupo. El ensamble se acerca al borde del escenario. Una chica observa el piso, bajo el escenario. El resto la impulsa, la presiona para que baje, para que se lance a lo desconocido. Lo hace, y es como la señal de autorización para el resto. La música se torna suspensiva justo cuando las linternas del principio iluminan, de nuevo, el rostro del hombre y la mujer. Toman una bocanada de aire, la luz se mueve hacia arriba y luego desaparece. Nadie sabe lo que pasó. La impresión, parece ser, aún esta siendo procesada en los cerebros. Se escucha el primero de muchos aplausos...
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